Los 8 tipos de eclipses que podemos ver

¿Qué es un eclipse?

Se entiende como eclipse al fenómeno celeste en el cual participan al menos tres astros, y en el cual uno de ellos se interpone y alinea con los otros dos de tal modo que oculta uno de ellos de la vista desde el otro.

Su ocurrencia se debe a la órbita que realizan los planetas alrededor de las estrellas, así como la de los satélites alrededor de los planetas, debido a la fuerza gravitatoria.

En nuestro caso, los 3 astros con los que contamos para formar eclipses son, a parte de La Tierra, el sol y la luna, por lo que tenemos dos grandes grupos de eclipses posibles: eclipses solares y eclipses lunares. En ambos casos la alineación de planetas corresponde a estos tres astros, pero la diferencia radica en cuál es el orden en el que se alinean.

ECLIPSES SOLARES

Cuando es la luna la que se sitúa justo entre la Tierra y el sol, provocando que desde la Tierra, no se vea el astro rey. Nunca deben observarse directamente, ya que aunque la figura y la luz del Sol no sean visibles la radiación puede afectarnos igualmente. Podemos encontrar diferentes tipos de eclipses solares.

TOTAL: la luna tapa en su totalidad la luz del Sol, bloqueando totalmente su visión desde la Tierra.
PARCIAL: la luna tapa solo parcialmente el astro.
ANULAR: la alineación es total igual que en el eclipse total, pero en este caso, las variabilidades entre la distancia entre la tierra y el sol, y el hecho del tamaño reducido de la luna, esta no cubre la totalidad del círculo solar, dejando un anillo de luz
HÍBRIDO: cuando la alineación entre los tres cuerpos celestes hace que en diferentes partes del globo podamos ver un eclipse total mientras que en otras uno parcial.

 

ECLIPSES LUNARES

Cuando se produce una alineación entre Sol, Tierra y Luna, situándose nuestro planeta entre el Sol y la Luna y bloqueando el paso de la luz solar a nuestro satélite. Podemos encontrar diferentes tipos de eclipses lunares.

TOTAL: cuando nuestro planeta impide por completo que la luz del Sol llegue a la Luna. Cuando ocurre, la Luna se oscurece progresivamente hasta llegar a desaparecer por completo en el cono de sombra proyectado por la Tierra. Poco después vuelve poco a poco a volver a verse.
PARCIAL: cuando la Luna no es tapada en su totalidad por la Tierra o el cono de sombra proyectado por nuestro planeta no tapa su visión en su totalidad.
PENUMBRAL: en los eclipses penumbrales, la Luna nunca es tapada por el cono de sombra que nuestro planeta proyecta al alinearse entre ella y el Sol, si bien sí que pasa por la zona de penumbra. Ello hace que aunque permanece visible su color se oscurece en gran medida.

 

Pero existe un octavo eclipse. Muy poco común, y en el que entra en juego otro astro del sistema solar: Venus. El eclipse venusiano es lo que ocurre con el tránsito de Venus, en que nuestro planeta vecino se sitúa entre el Sol y la Tierra. Sin embargo la gran distancia entre la Tierra y Venus en comparación a la existente con la Luna, además del relativamente pequeño tamaño de dicho planeta comparado con el nuestro, hace que este tipo de eclipse sea muy poco perceptible, apenas tapando un pequeño punto del Sol. Además, este tipo de eclipse es muy poco frecuente, repitiéndose en secuencias: 105,5 años, luego otro a los 8, luego otro a los 121,5 años y luego otros 8, en un ciclo de 243 años. El último fue en 2012, y se espera que el próximo ocurra en 2117.

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