Marvel Spider-Man: este es el videojuego que merecía este superhéroe

los últimos años. Si el universo formado por los Vengadores ha funcionado brillantemente bien en taquilla, en el mundo interactivo son pocos los ejemplos que se recuerdan con grandeza. Spiderman, uno de los superhéroes más adorados de la historia, ha tenido varias apariciones en las consolas pero ninguna estelar. Hasta ahora. «Marvel’s Spider-Man» es el videojuego que se merecía.

Por espectacularidad en su diseño gráfico, por su actitud para resolver conflictos y por sus aportaciones, se ha convertido de facto en un título imprescindible para los usuarios de la consola PlayStation 4. El videojuego, en realidad, no ha introducido grandes novedades vistas en otras propuestas. Recoge muchos elementos de sagas tan emblemáticas como Arkham en donde Batman se luce en casi todas sus entregas. Pero al adorable «trepamuros» le faltaba tener un mundo que reaccionara a su antojo. Lo ha conseguido el estudio Insomniac Games, autores de «Spyro», «Sunset Overdrive» o «Ratchet and Clank».

Con Manhattan como escenario, los jugadores pueden balancearse, columpiarse y desplazarse a través de lanzamientos de telarañas de una manera intuitiva y espectacular. Explota asombrosamente bien la fortaleza y agilidad del simpático «trepamuros» a quien la suerte nunca le acompaña en lo personal. El ritmo, cuando se va perfeccionando, llegar a ser vertiginoso y es toda una atracción ir de un lado al otro. Esa mecánica, por lo pronto, cambia radicalmente el mundo en el que el personaje debe interceder. A lo largo de un extenso mapa el jugador debe resolver conflictos contra los llamados Los Demonios, una red de criminales que asolan la ciudad.

No son fáciles en muchas ocasiones. Es más, se van complicando los enfrentamientos conforme se va ganando experiencia. Existen numerosas actividades secundarias que se van desbloqueando conforme superamos retos y completando otros desafíos, aunque esta manera de distribuir los contenidos interactivos -vistos en numerosos juegos de mundo abierto- puede provocar un cierto hastía y derivar en la debilidad de este género, convertir el mundo jugable en una lista de la compra.

Por fortuna, el premio por resolver estas actividades secundarias puede ser del agrado del fan más acérrimo del superhéroe, permitiendo así hacerse con una larga lista de trajes, a cual más peculiar, otros más populares en los cómics, pero que incluyen habilidades específicas. La mayoría de las misiones evocan la acción del jugador, pero conforme se van dominado los atributos particulares del Hombre Araña se tiene una mayor libertad, inaugurando la oportunidad de optar por el sigilo. Un estilo que requiere, sin embargo, de persistencia a la hora de aprovechar el entorno, ya sea atrapara los villanos desde una viga o lanzar objetos.

El sistema de combate es ágil y astuto, que explota la picardía del jugador. No difiere demasiado a lo visto en otros juegos como la serie Batman Arkham, pero le permite lucirse y mostrar los particulares movimientos de Spiderman en su más pleno esplendor a pesar de que, en ocasiones, resultan algo repetitivos. El jugador puede azotar con sus extremidades a los delincuentes, realizando inconmensurables piruetas, pero también aprovechar una de las cualidades específicas del personaje, el lanzamiento de telarañas.

Con estos recursos se pueden atrapar a los rivales -que se arman de manera simultánea y no son fáciles a veces de derrotar- emplearlos como catapulta o utilizar los objetos de alrededor (cubos, vallas, puertas) para lanzarlos. El propio juego introduce la mejora de habilidades e, incluso, «gadgets» y artilugios que, bien aprovechados, cambia la manera de resolver los problemas. Esa variedad de golpe se aprecia en función del escenario de lucha.

Aunque la mayoría de misiones requieren de acción, existen otras más centradas en la exploración y observación. Cada una se desenvuelve por su propia narrativa, pero la historia principal es la que sirve de corre de transmisión para todo lo demás. La trama argumental, corta en exceso pero intensa, viene ejecutada de manera original aunque a veces predecible. Eso sí, alejándose de todo lo visto anteriormente en Marvel. Un trabajo que intenta sacar tajada de los giros de guión y que va de menos a más.

Aquí se presenta a un héroe maduro que hace tiempo ya desde que le picó esa araña de marras, una secuencia que se evita en el juego. Incluye a su alter ego, Peter Parker, y otros personajes más o menos secundarios del universo de Spiderman como la tía May o Mary Jane Watson, así como villanos de la talla de Kingpin, Electro, Buitre o Rhino, a los que hay que eliminar en peleas más violentas y duraderas.Lo que no pasa por alto es su estética y ambientación. El brillante trabajo de diseño artístico y gráfico imprime mucha emoción y satisfacción tanto moverse libremente por la ciudad como a la hora de dar de leches durante toda la aventura.

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