Luka Modric, un reconocimiento pasados los treinta

En el Martínez Valero, agitado ayer por la tarde en la sesión de puertas abiertas de la selección, un chaval lucía la camiseta del Real Madrid con el «10», que pertenece a Luka Modric. Nunca un jugador hizo tanta justicia a tan simbólico número, líder de la selección de Croacia, un talento sobrenatural al que los reconocimientos le llegan más tarde de lo esperado. Recién cumplidos los 33 años (los hizo el domingo), Modric está en boca de todos y hay unanimidad en el planeta fútbol, al menos entre los que hablan sin una bufanda al cuello. Hoy será la brújula de la subcampeona del mundo, que pone a prueba la efervescencia de esta nueva España.

Modric aún no ha acabado de despegar en este curso, a cuestas con un verano cargado de emociones. Las de Rusia fueron tremendas, con un país de poco más de cuatro millones de ciudadanos peleando contra las mayores potencias hasta la última etapa, y luego llegaron las de su situación personal y la posibilidad, muy seria, de acabar en el Inter, que le ofrecía una morterada para irse a Milán. Sigue en el Bernabéu con la promesa de revisar al alza su contrato.

«Su premio es un premio para Croacia y me sorprendería si no ganara alguno más»Ivan Rakitic,
Modric es mucho más que un futbolista en Croacia, héroe de una generación que creció entre disparos y bombas y que tiene el sentimiento patrio por las nubes. Aúna todo lo que se le reclama a un centrocampista de su corte y se ha convertido también en una referencia del Madrid en estas siete temporadas de blanco. Sin embargo, la presencia de Cristiano Rolando, con cierta lógica, le privaba de un reconocimiento que le llega, más allá del excelente Mundial, justo ahora que el portugués está en la Juventus.

Modric fue distinguido como el mejor en Rusia, se llevó hace unas semanas el premio al mejor jugador de Europa y ahora es uno de los tres candidatos al «The Best», por lo que se da por hecho que también aspirará al Balón de Oro. «Luka se merece todo», expuso ayer Ivan Rakitic, capaz de aparcar las diferencias entre Madrid y Barcelona porque los croatas miran antes por su gente. «Le he felicitado, todos nos alegramos por él, es una alegría y su premio es un premio a toda Croacia, que somos un país pequeño. Tenemos al mejor jugador de Europa y para mí del mundo, me sorprendería si no ganara otro premio más». Eso sí, Rakitic, como Luis Enrique y Busquets, entiende que no hay otro como Messi, pero este año es el año de Modric. «Nueve niños de diez dirían que Messi es el mejor. Pero sí creo que ha sido el año de Luka, y lo sabe Leo y toda la gente del fútbol. No sé qué tiene que hacer para ser el mejor del mundo. Es bastante claro que tiene que ser él». Tarde, pero se le reconoce.

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