Las excusas de Carmen Montón

«No he cometido ninguna irregularidad». Con esta tajante frase la ministra de Sanidad, Carmen Montón, dio inicio a la rueda de prensa convocada de urgencia para tratar de desmentir la información publicada ayer por «eldiario.es» sobre un máster «plagado de irregularidades» que realizó en la Universidad Rey Juan Carlos. Tras enumerar los motivos que a, su juicio, justifican la «legalidad» del máster, aseguró que no dimitirá.

«He demostrado punto por punto que no hubo irregularidades. Yo sí hice este máster, y tengo materiales que acreditan mi honestidad. Tengo el título, el certificado académico de las notas, el trabajo de fin de máster y más de 30 correos que demuestran que he cursado en 2010/2011». Además, intentó desmarcarse de otros casos como el de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes o el del líder del PP, Pablo Casado: «No todos somos iguales, no he cometido ninguna irregularidad y seguí las indicaciones que se me dieron de un máster acreditado y oficial, nada que ver con otros desgraciados casos que vimos en España».

Montón relató que, en aquel momento, era portavoz de Igualdad del PSOE «y con toda mi humildad me presté a hacerlo para estar mejor formada». «No lo necesitaba ni lo necesito para trabajar, lo cursé para hacer lo mejor posible mi labor parlamentaria». Aún así, aludió a la dificultad que le supone, «ocho años después» de cursar el máster, «recordar y recuperar» toda la información. «Con todo, he guardado información para acreditar con claridad que cursé el máster de acuerdo con todas las instrucciones que se me dieron», insistió.

Montón trató de desgranar, punto por punto, la versión publicada por «eldiario.es» mostrando algunos correos, así como el certificado de notas, aunque se negó a entregarle a los periodistas el trabajo de fin de máster (TFM, que tenía en la mano). Tampoco enseñó algún documento que acreditara que realizó los trabajos de las 12 asignaturas de las que constaba el máster (más el trabajo de fin de máster).

«No hay convalidación»
En primer lugar, Montón negó tajantemente que hubiera pedido una convalidación. «No hay ninguna convalidación, no es posible, para hacerlo es necesario que el alumno lo solicite y yo no he solicitado en ningún momento que se convalidara asignatura alguna». La información cita a una profesora que, tras revisar las actas de la universidad, asegura que Montón sí pidió convalidación. Otro «punto rojo» es la fecha del título, en la que figura «junio de 2012», cuando tendría que figurar «junio de 2011». Montón reconoció el error, que achacó a la universidad y, por ello, señaló que envió un mail pidiendo «una rectificación». Otra supuesta irregularidad se refiere a su escasa asistencia a clase. Montón le dijo a los periodistas que sí acudió y que por eso sus trabajos eran menos extensos que los de los alumnos «online». Pero después señaló que el máster podía ser cursado a distancia. «Así se me indicó en un correo electrónico (que leyó a la prensa) el 8 de octubre de 2010».

La información publicada sostiene que la ministra, durante la reunión mantenida con los periodistas de este medio, cambió varias veces de versión diciendo, primero, que asistió a todas las clases, luego que no y finalmente señaló que empezó en enero, «de modo que se perdió 6 de las 12 asignaturas presenciales». La ministra negó la información y aseguró que se incorporó al curso el 30 de septiembre y no en enero. «Es en enero cuando acudo de forma más regular», justificó.

Montón también admitió haber tenido problemas con la matrícula: «Pagué cuando se emitió la orden como tengo acreditado en los correos electrónicos». La información periodística sostiene que el máster empezó en septiembre de 2010 «y que el plazo oficial para el pago expiraba ese mismo mes, pero Montón no abonó su matrícula hasta diciembre de 2010, cuando estaban a punto de terminar la mitad de las clases presenciales». En cuanto al trabajo de fin de máster, Montón aseguró que lo entregó y que este suponía «la culminación del máster». Sin embargo, el TFM no era el objetivo final de un máster de 60 créditos para cuyo trabajo final se exigían 24. En el último punto aseguró que entregó algunos trabajos en mano y otros telemáticamente. Sin embargo, Montón no los enseñó ni dio pruebas de su existencia.

Powered by WPeMatico