La última cruzada de Rusia contra el cine: no quiere anime porque «se fuma y salen homosexuales»

Rusia no quiere más anime. Uno de los medios oficiales patrocinados desde el Kremlin ha denunciado, apoyándose en un estudio, que este estilo de animación es «perjudicial para la juventud» y «que promueve el suicidio», según ha informado «The Moscow Times».

«En Japón hacen animación de calidad que no es peligrosa si no la estás viendo durante todo el día», aseguraba la experta del Centro para la protección de los niños contra amenazas en línea Yelena Ivanova. Sin embargo, después añadía: «Otra cosa completamente diferente es si los personajes, todos adolescentes como los espectadores, son también homosexuales que fuman, beben e incluso se cortan las venas», apostillaba a la agencia de noticias RIA Nóvosti.

En esa segunda frase, que desmonta todo su argumento, la voz autorizada que utilizan los medios afines para cargar contra este tipo de productos culturales se descubre como una persona poco tolerante que en realidad ha visto pocos anime. Además, y como suele suceder en Rusia, el Centro para la protección de los niños denuncia que los estudios de animación que crean estas series están subvencionados por Estados Unidos y China para producir este tipo de productos «cuestionables».

«En el camino correcto»
La agencia RIA Nóvosti lleva varias semanas informando de las historias de varios adolescentes que se han intentado suicidar, según ellos, por su «obsesión con el anime». Todas estas historias han acabado con final feliz, dicen las informaciones, porque se han recuperado de su adicción gracias al apoyo de este centro gubernamental.

A raíz de este tipo de historias, los responsables del Centro para la protrección de los niños han empezado a hacer una campaña que ha despertado los fantasmas de la censura. «Lo mejor es restringir el acceso a grupos a los que pueda afectar: incluso si se reproducen en segundo plano, el contenido de los dibujos se filtrará lentamente al cerebro», escribió el director del centro, Vladimir Rogov, en las redes sociales.

«Estamos en contra de medidas radicales, pero es hora de colocar la cultura del anime en Rusia en el camino correcto», sentenció. Ese «camino correcto» pasa, como si de una dictadura se tratara, por la prohibición a «grupos problematicos». En Rusia, cabe recordar, hay una ley que prohíbe cualquier manifestación cultural o de otra índole que consideren que hace «propaganda homosexual».

La noticia llega en Rusia dentro de un debate que comenzó hace dos años, cuando el diario crítico con el régimen «Nóvaya Gazeta» denunció que más de 130 adolescentes se había suicidado a causa del juego «Ballena azul». El diseñador del videojuego acabó en prisión, pero para la sociedad, el asunto sobre el riesgo de las cosas que se ven en internet quedó enturbiado.

Cineasta encarcelado

En la pasada edición del Festival de Venecia, los miembros del jurado expresaron su preocupación por el cineasta ucraniano Oleg Sentsov, que cumple una condena de 20 años en Rusia.

Los integrantes del jurado de la Mostra expresaron su «extrema preocupación» por las condiciones físicas del director, condenado en 2015 por presuntas actividades terroristas en Crimea y que mantiene desde mayo una huelga de hambre en una cárcel del Ártico.

Denuncian que el director «fue encarcelado, torturado y acusado de haber organizado actos terroristas en Crimea después de un proceso con evidencias de no haber respetado el derecho a la defensa».

Por ello, se suman «al llamamiento internacional del mundo del cine y de la cultura para su liberación inmediata y para no dejarle morir», se lee en la nota difundida en Venecia.

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