La ciencia al servicio de un futuro sostenible

La ciencia al servicio de un futuro sostenible significa que los avances y descubrimientos de nuestros científicos nos están facilitando la vida y el conocimiento de todo cuanto nos rodea.

Los avances logrados en diversos campos científicos nos están facilitando el descubrimiento de soluciones a los desafíos que afronta nuestro mundo actual, tanto a nivel medioambiental como económico y social.

Ningún país será capaz de alcanzar el deseado desarrollo sostenible en solitario, ya que, en este proyecto, estamos todos inmersos en algo que se llama planeta Tierra. Así que solo con una cooperación internacional científica se puede seguir progresando, conociendo y construyendo un mundo en paz.

Por estos motivos se creó el organismo de la UNESCO, cuyo cometido es asesorar a los diversos países en sus inversiones en tecnología, ciencia en innovación. De esta forma, las naciones del mundo pueden elaborar políticas científicas nacionales capaces de ser complementarias con otras internacionales para que se puedan evaluar y supervisar los resultados.

La ciencia al servicio de un futuro sostenible para crear un mundo en paz

Las políticas científicas no se centran únicamente en descubrir nuevas tecnologías. También sirven para consolidar sistemas de enseñanza. Igualmente debido a la capacidad investigadora del ser humano, se pueden instaurar nuevas políticas en ingeniería, por ejemplo. Todo ello sirve para encontrar soluciones a los problemas actuales que, a su vez, fortalecen la presencia internacional de la tecnología.

Por eso es tan importante acercar la ciencia a las personas y a la sociedad en general. Como ciudadanos, debemos comprender que los avances tecnológicos y científicos también tienen un peso muy poderoso en la educación, en la convivencia y en la compresión del medio.

Como individuos sociales, debemos tener conocimientos suficientes para participar como parte activa en las nuevas investigaciones y para comprender los últimos avances científicos para entender cómo nos afectan y cómo nos benefician.

La ciencia moderna también nos permite conocer mejor nuestro pasado. Solo así podemos interactuar sabiamente con la naturaleza y complementamos perfectamente los sistemas de conocimiento actuales aprendiendo de nuestros antepasados para comprender mejor nuestro futuro.

Ahora, las sociedades entienden mejor las implicaciones éticas de las actuaciones del ciudadano gracias a que la ciencia y la tecnología investigan con fuerza en campos como la antropología o la bioética.

Por este camino, si entendemos la necesidad de respetar nuestro planeta y medio ambiente, alcanzaremos un desarrollo sostenible con respeto hacia la vida, hacia el agua, elemento vital, y hacia la paz y la distribución racional y sensata de cuanto nos ofrece la Tierra.

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