El fin del peaje incrementará un 35% el tráfico en la autovía Burgos-Vitoria

La AP-1 se ha convertido esta pasada medianoche en la primera autopista de peaje de España que revierte al Estado y pasa a ser gratuita. Pasará a depender de la Dirección General de Tráfico (DGT), lo que «cierra la puerta a que vuelva a ser de pago» y la pone en la misma situación del resto de vías de alta capacidad de España, según destacó la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, quien aseguró ayer que todas estas vías rápidas «tendrán una solución conjunta para financiar el mantenimiento». La delegada, junto al subdelegado en Burgos, Pedro de la Fuente, y responsables de la DGT, la Demarcación de Carreteras del Ministerio de Fomento y de la Guardia Civil y Policía Nacional diseñaron un dispositivo especial para la pasada noche. Once patrullas de Tráfico y quince agentes de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, apoyados por cuatro patrullas del Cuerpo Nacional de Policía han trabajado para que todo salga bien.

Barcones reconocía este pasado viernes la «incertidumbre» con la que afrontan este cambio, cuyo efecto seguirán analizando en los próximos días y semanas. Se trata de la primera autopista de peaje española a la que no se prorroga la concesión y esto hace que no haya ningún antecedente para saber qué va a ocurrir. De momento, barajan una serie de datos de 2017 y estimaciones de cara al futuro próximo. Creen que se pasará de 20.000 vehículos al día por la AP-1 y 10.000 por la Nacional-1, paralela a la vía de alta capacidad, a unos 27.000 vehículos por la que hoy ya es una autovía, lo que supone un incremento del tráfico en un 35%.

Entre las medidas que se han previsto figura la prórroga de la empresa concesionaria del mantenimiento, sobre todo para evitar problemas de vialidad invernal. Además, dado que las cabinas de peaje se van a mantener hasta que termine el proceso para adjudicar su derribo, que ya está en marcha, se han establecido medidas especiales de seguridad. Las cabinas de peaje tendrán la barrera levantada y desde las doce de la noche de ayer están vacías, pero los vehículos tienen limitada la velocidad a 20 kilómetros por hora en esos puntos de estrechamiento. La DGT comenzó ayer a indicar el cambio de situación de la AP-1 en los paneles informativos y en las cabinas de peaje. Esas recomendaciones seguirán activas unos días, aunque se irán adaptando a los posibles cambios imprevistos en el tráfico, sobre todo en el tramo de Burgos a Pancorbo.

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