El aceite de oliva, «sin preocupación» por los aranceles de Trump

Esta semana, EE.UU. ha confirmado el arancel del 34,7% contra la
aceituna de mesa española, tras la decisión de su Comisión de Comercio Internacional (ITC, en sus siglas en inglés) de que, según su investigación, sus importaciones causan un daño importante al sector local y de que las aceitunas españolas «están subsidiadas y vendidas a precios inferiores al valor razonable». España protestó hoy contra la decisión, que debe confirmarse en otra reunión del ITC, prevista para el 24 de julio. «El Gobierno español se muestra contrariado por este resultado ya que, durante la investigación, ni los denunciantes ni la propia autoridad investigadora han aportada las evidencias suficientes» que justifiquen los aranceles, aseguró el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en un comunicado. En él, se muestra dispuesto a utilizar «las posibles vías de acción para reaccionar en defensa del sector de la aceituna de mesa» y afirmó que «no descarta la posibilidad de llevar el caso a la Organización Mundial del Comercio».

La medida de la Administración Trump coincide esta semana con el lanzamiento de una gran campaña para promocionar el aceite de oliva español en EE.UU., presentada ayer en el Instituto Cervantes de Nueva York. En la presentación participó el cocinero Seamus Mullen, uno de los abanderados en la Gran Manzana de la gastronomía española, que inspira a su restaurante del West Village, Tertulia.

Pedro Barato, presidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, aseguró a ABC que «de momento, no hay motivo de preocupación» en el sector ante la posibilidad de que este producto sufra una suerte similar a la de la aceituna de mesa, en plenas tensiones comerciales de la Administración Trump con la Unión Europea. «No hay correlación, porque no hay motivo para ello. Y las alarmas no son buenas», dijo. «El mercado estadounidense es abierto y funciona muy bien», dijo sobre el sector del aceite de oliva.

Ello a pesar de que la secretaria general de UGT en Andalucía, Carmen Castilla, advirtió esta semana que el arancel a la aceituna de mesa «puede ser la punta del iceberg» en las barreras comerciales al campo española y que en el futuro otros productos estratégicos, como el aceite de oliva, podrían verse afectados.

EE.UU. importó el año pasado cerca de 115.000 toneladas de aceite español, mientras que su producción doméstica está alrededor de las 15.000 toneladas. Se trata de uno de los sectores estratégicos para el aceite español, que en los últimos años ha disparado su exportación al exterior. Si hace diez años, el consumo interno del aceite de oliva era del 60%, ahora España exporta cerca del 75% de su producción.

El objetivo de la campaña, según Barato, es que el público estadounidense conozca mejor el producto y contribuir a su promoción en zonas donde todavía no es muy conocido. El aceite de oliva español tiene una amplia implantación en los principales mercados de las dos costas estadounidenses -como California o Nueva York-, pero tiene mucho margen de crecimiento en el interior del país.

La campaña, bajo el paraguas de la Unión Europea, está centrada en aeropuertos, estaciones de tres y puertos de cruceros de EE.UU., en los que se instalarán puntos de información sobre el aceite de oliva.

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