Carmena inicia la «operación blanqueo» de Ahora Madrid

Manuela Carmena puso en marcha ayer la lavadora electoral de su propio partido en el Palacio de Cibeles. El anuncio de su candidatura a la alcaldía en 2019 sonó tan oficial como el de la purga interna que deslizó entre líneas y a la que rápidamente reaccionaron los partidos de los concejales sentenciados: Ganemos e Izquierda Unida. El objetivo, con un somero lavado de cara a Ahora Madrid, es el de seducir a todos los votantes de «la izquierda progresista» y llegar a mantener o superar los 519.210 votos conseguidos en 2015. Pero para ello hay que blanquear la marca. Soltar lastre. Fulminar a los protagonistas que se salieron del rebaño generando crisis de gobierno y nefastos titulares.

Manuela Carmena Castrillo se imprimirá en lo más alto de la lista que represente en los comicios muncipales de 2019. «Estoy dispuesta a ser de nuevo candidata para la alcaldía de Madrid», anunció ayer en Montalbán en una rueda de prensa atestada de periodistas, medios gráficos y la mitad del equipo de Gobierno, incluidos algunos de los ediles que tienen la

plaza descartada, como Carlos Sánchez Mato, o que no está asegurada, como Mauricio Valiente, ambos de IU.

Que Carmena sea de nuevo la capitana del barco no se asegura a cualquier precio. Para empezar, ella marcará la fórmula para llegar a las urnas: una plataforma sin siglas respaldada por una agrupación de electores –tal y como contempla la ley electoral– y para la que necesita el respaldo bajo notario de 8.000 personas de toda la capital. Para terminar, la exjuez elegirá a su equipo. «Busco a los mejores», reiteró.

La máxima representante de los madrileños conjugó en pasado para referirse a Ahora Madrid. «Fue un gran invento, fue un gran paso adelante. Fuimos capaces de hacer una candidatura que no era de partidos, que no era una candidatura mixta, tenía espacios políticos, sí, pero tenía movimientos, tenía vecinos independientes».

Han pasado tres años y la marca «Carmena», para bien o para mal, tiene su propia entidad. Ya no quiere paraguas ni directrices políticos ni errores ajenos en su currículo. «Ahora Madrid ha sido un elemento muy determinante para que la ciudad fuera verdaderamente protagonista de nuevas maneras de entender lo electoral, pero fue una primera experiencia y de ella hay que aprender».

El concejal Carlos Sánchez Mato en la rueda de prensa de Carmena

GUILLERMO NAVARRO
Algarada interna
La primera edil hizo referencia a los problemas estructurales de su actual formación y a las desavenencias surgidas con los diferentes partidos políticos que la dan vida y que, «de alguna manera, han venido a dificultar ese primer proyecto, que era más amplio y relacionado mucho más con la gestión que con los compromisos puros de partidos políticos», apuntó. Volvía a referirse así a los anticapitalistas, a Ganemos, que tantas reprobaciones han lanzado a Ahora Madrid por políticas emprendidas o no desarrolladas como la vivienda, las remunicipalizaciones o la operación Chamartín. Ayer, en un comunicado, Anticapitalistas Madrid se referían a la gestión de Carmena como un «modelo cada vez más corporativo y personalista». «Nos negamos a aceptar el chantaje y el decretazo que implica la propuesta», lanzaban exigiendo unas primarias «democráticas». Tres de los concejales que no volverán a compartir espacio en la cuadrilla de la alcaldesa, Rommy Arce (Podemos Anticapitalista) Montserrat Galcerán y Pablo Carmona (Ganemos Madrid) representan estas críticas. Carmona informó de que no descartan «hacer un llamamiento municipalista que no renuncie a construir un proceso y una candidatura propia», como recogió EP.

Podemos, gran peso
A Carmena no le pesan estos reproches. «Yo aprecio a todos mis concejales, a todos, del primero hasta el final, confío en su sentido de la responsabilidad y sin perjuicio de que alguno critique esta decisión mía no le voy a dar ningún tipo de trascendencia».

La alcaldesa se refirió a su plataforma como un entramado «flexible donde no haya dependencias que impidan el que pueda fluir de verdad una participación». Pero lo cierto es que Podemos seguirá siendo la fuerza política que más peso tenga en esta composición. Seis de los ediles que lidiarán con Carmena para revalidar en las urnas serán todos integrantes de la formación de Pablo Iglesias: Rita Maestre (portavoz), José Manuel Calvo (Urbanismo), Pablo Soto (Transparencia y Participación), Esther Gómez (Chamberí y Carabanchel), Jorge García Castaño (Economía y Centro), Marta Gómez Lahoz (San Blas y Barajas). Además, en la búsqueda de los avales para la agrupación de electores, será Podemos el que mayor despliegue de mesas realice en las calles.

No pierde de vista la futura candidatura de Carmena incluir a militantes de Izquierda Unida, un porcentaje de votos que no se puede permitir perder. De ahí que la permanencia de Valiente depende de cómo continúe su gestión en los ocho meses que quedan. En la cuerda floja está Celia Mayer, que ha pasado a ocupar un cargo menos visible al frente de Políticas de Género y Diversidad. Su continuidad depende del resultado del proceso judicial que está abierto por el Open de Tenis. Javier Barbero, pese a la crisis de Lavapiés, también iría de la mano de Carmena. Su ausencia, ayer, como la de Inés Sabanés, se debían a una cuestión de agenda. La delegada de Medio Ambiente, de Equo, ha dicho en repetidas ocasiones a los suyos que sólo quería formar parte de una legislatura, como Carmena, pero cuenta con el apoyo de la alcaldesa para repetir. Sobre la integrante de Equo pesa el caso Bicimad, pendiente de resolución en los tribunales.

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